En el corazón de la cultura barcelonesa late un ritual que trasciende el mero acto de beber: la hora del vermut. Es un legado que se saborea en cada sorbo, una pausa sagrada que invita a la conversación y al disfrute. En el London Bar, testigo centenario de la vida del Raval, entendemos que el vermut en Barcelona es mucho más que una bebida; es la esencia líquida de un estilo de vida, un puente entre el pasado y la vibrante mixología actual.
El vermut en Barcelona: más que una bebida, una tradición arraigada
La historia del vermut, cuyo nombre proviene del alemán «wermut» (ajenjo), se remonta a la antigua Grecia, donde Hipócrates ya maceraba vino con hierbas. Sin embargo, su industrialización y popularización moderna se atribuyen a los hermanos Cora en Italia en 1838. No tardaría en cruzar los Pirineos para arraigar profundamente en España, con Reus (Tarragona) como uno de los epicentros de su llegada alrededor de 1870.
A Barcelona, el vermut arribó con fuerza en el siglo XIX, encontrando un hogar en lugares emblemáticos como el Café Torino, en pleno Passeig de Gràcia. Marcas pioneras como Perucchi, fundada en la ciudad en la década de 1860, contribuyeron a cimentar su presencia. Lo que comenzó como una costumbre de tintes elitistas, especialmente en reuniones de la burguesía a finales de los años 20, se transformó con el tiempo en un hábito que reflejó la identidad de una ciudad que resurgía, convirtiéndose en un ritual social para todas las clases en los años cincuenta del siglo XX.
La hora del vermut: un ritual inmutable
La expresión «fer el vermut» o «ir a hacer el vermú» es sinónimo de aperitivo y encapsula una forma de entender la vida. Es ese momento mágico, generalmente antes del mediodía en fines de semana o días festivos, en el que el tiempo parece detenerse para dar paso a la socialización y al placer. Este ritual no se entiende sin sus acompañamientos clásicos: unas aceitunas, unos berberechos, unas patatas fritas o unas bravas. El vermut se sirve habitualmente frío, con hielo, una rodaja de naranja o limón y una aceituna, a veces con un toque de sifón para aligerar su intensidad.
Este resurgir del vermut en Barcelona no es una moda pasajera, sino una reivindicación de la autenticidad. La ciudad vive una época dorada de la cultura vermutera, donde bodegas centenarias conviven con nuevas propuestas que elevan la experiencia del aperitivo.
La evolución del vermut en la coctelería actual
Si bien el vermut tradicional, especialmente el rojo o negro (más dulce y especiado, con notas de caramelo), sigue siendo el favorito para el aperitivo, su versatilidad lo ha convertido en un ingrediente indispensable en la coctelería. El vermut blanco, más seco y con perfiles cítricos y florales, también ha ganado terreno, ofreciendo una alternativa más ligera.
De la barra tradicional al cóctel de autor
En el London Bar, apreciamos la riqueza del vermut tanto en su forma más pura como en creaciones innovadoras. Es el alma de clásicos imperecederos como el Negroni, el Manhattan o el Americano, donde su complejidad aromática es fundamental. Pero también es la base para cócteles de autor que exploran nuevas texturas y combinaciones, como un refrescante vermut-tonic. La proliferación de vermuts artesanales y ecológicos en Barcelona, elaborados con vinos naturales y una cuidada selección de botánicos, demuestra la vitalidad de esta categoría.
La coctelería moderna abraza la diversidad del vermut, incorporándolo en mezclas que sorprenden y deleitan. Es un ingrediente que permite a los bartenders jugar con el equilibrio entre lo dulce y lo amargo, lo herbal y lo frutal, creando experiencias únicas en cada copa. En nuestra carta de cócteles, el vermut ocupa un lugar de honor, reflejando tanto la tradición como la innovación. Cada trago es una invitación a explorar los matices de este destilado fascinante.
El vermut en el London Bar: un legado con visión de futuro
En el London Bar, con más de un siglo de historia en el Raval, la cultura del vermut forma parte de nuestro ADN. Hemos sido testigos de su evolución, desde aquellos días en que era el protagonista de las reuniones de la burguesía hasta su actual renacimiento, donde jóvenes y mayores se encuentran para celebrar este ritual atemporal. Nuestro compromiso es mantener viva esta tradición, ofreciendo una selección cuidadosa de vermuts que honran su legado y, al mismo tiempo, exploran las posibilidades de la mixología contemporánea.
Para aquellos que deseen sumergirse en el mundo del vermut, aquí os dejamos algunas claves para disfrutarlo plenamente:
- Elige tu estilo: ¿Prefieres la dulzura y el cuerpo del vermut rojo, o la frescura y las notas cítricas del blanco? Ambos tienen su encanto.
- Acompáñalo bien: Las tapas clásicas como las aceitunas, los berberechos, las anchoas o unas patatas chips son el maridaje perfecto.
- Sirve frío: El vermut se disfruta mejor bien frío, con hielo.
- Experimenta: No dudes en probarlo con un twist de naranja o limón, o incluso con un chorrito de sifón si lo prefieres más suave.
- Descubre: Explora vermuts de diferentes productores, tanto los clásicos como las nuevas propuestas artesanales.
El vermut es un reflejo del alma de Barcelona: una ciudad que valora su historia, pero que nunca deja de mirar hacia el futuro. En el London Bar, cada copa de vermut es una invitación a formar parte de esta narrativa, a sentir el pulso de la ciudad y a celebrar los pequeños grandes placeres de la vida.